
Inseminación artificial
Se prepara la muestra en el laboratorio y se coloca directamente en el útero, en el momento exacto del ciclo. Es un procedimiento de consultorio, sin anestesia y de pocos minutos.
La inseminación acorta el camino. En lugar de que los espermatozoides recorran todo el trayecto desde la vagina, se colocan ya preparados dentro del útero, justo cuando el óvulo está por liberarse.
Para que tenga sentido hacerla, se necesitan dos condiciones: que al menos una trompa esté sana y permeable, y que la muestra tenga suficientes espermatozoides móviles después de prepararse.
Es menos compleja y menos costosa que la fertilización in vitro. También tiene probabilidades más bajas por intento, y por eso no es la opción correcta para todos los casos.
Se confirma que las trompas estén permeables y se valora la muestra. Sin estos dos datos no tiene sentido inseminar.
Unos días de medicamento para que madure uno o dos folículos. Se vigila por ultrasonido para dar la indicación en el momento correcto.
Cuando el folículo alcanza el tamaño adecuado, se aplica el medicamento que activa la ovulación y se programa la inseminación.
En el laboratorio se separan los espermatozoides con mejor movilidad y se concentran en un volumen pequeño.
Se coloca con un catéter delgado, en el consultorio. Dura unos minutos, no requiere anestesia y puedes irte caminando.
Dos semanas hasta la prueba en sangre. Se puede hacer vida normal.
Si después de tres o cuatro intentos bien hechos no hay embarazo, lo honesto es cambiar de estrategia, no insistir con lo mismo. Dr. Lorenzo González Berchelmann
Las probabilidades por intento dependen sobre todo de la edad y de la causa. Por eso se plantea desde el principio cuántos intentos tienen sentido antes de considerar otra opción.
Insistir más allá de ese punto suele costar tiempo y dinero sin mejorar las probabilidades. Eso también se conversa en la valoración.
Preguntas frecuentes
No requiere anestesia. La mayoría la describe como una revisión ginecológica: puede haber una molestia breve al pasar el catéter y a veces un cólico ligero después. El procedimiento dura unos minutos.
Entre tres y cuatro ciclos bien hechos. Si no hay embarazo después de eso, lo indicado es replantear la estrategia en lugar de repetir, porque las probabilidades ya no mejoran con más intentos.
Que al menos una trompa esté sana y permeable, y que la muestra tenga suficientes espermatozoides móviles después de la preparación de laboratorio. Ambos se confirman con estudios antes de programar.
Sí. Puedes retomar tus actividades ese mismo día, incluida la actividad sexual, salvo indicación distinta. El reposo no mejora las probabilidades.
En la inseminación la fecundación ocurre dentro del cuerpo y solo se acorta el camino de los espermatozoides. En la fertilización in vitro el óvulo y el espermatozoide se unen en el laboratorio y el embrión se transfiere ya formado.
Se define con dos estudios. En la valoración los revisamos y te digo con honestidad si tiene sentido intentarlo.