
Ovario poliquístico · SOP / SOMP
Es uno de los diagnósticos peor explicados. Ver muchos folículos en un ultrasonido no basta para tenerlo, y tenerlo no significa que no puedas embarazarte.
Los folículos que se ven en el ultrasonido nunca fueron quistes. Ese malentendido es la razón por la que el síndrome cambió de nombre.
El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno hormonal que altera la ovulación. Para diagnosticarlo se necesitan al menos dos de tres criterios: ciclos irregulares o ausencia de ovulación, signos de exceso de andrógenos, y la imagen característica en el ultrasonido.
Esa es la parte que casi nunca se explica: la imagen sola no hace el diagnóstico. A muchas mujeres les dicen que tienen ovario poliquístico solo porque en un ultrasonido se vieron varios folículos, y eso puede ser normal.
Cuando el diagnóstico es correcto, el tratamiento funciona bien. La ovulación se puede recuperar en la mayoría de los casos.
En mayo de 2026 un consenso internacional le cambió el nombre: de síndrome de ovario poliquístico (SOP) a síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP). El motivo es justo este malentendido. Lo que se ve en el ultrasonido son folículos, no quistes, y el nombre viejo reducía un trastorno hormonal y metabólico de por vida a una imagen que ni siquiera era exacta. Los criterios para diagnosticarlo siguen siendo los mismos; durante los próximos años vas a escuchar los dos nombres.
Se revisan los tres criterios, no solo el ultrasonido, y se descartan otras causas que se parecen: tiroides, prolactina alta, hiperplasia suprarrenal.
No todos los casos son iguales. Se valora resistencia a la insulina, perfil hormonal y de lípidos, porque el manejo cambia.
Regularizar los ciclos, controlar el acné o el vello, o buscar embarazo. Cada objetivo tiene un tratamiento distinto.
Cuando hay deseo de embarazo, se trabaja sobre el estilo de vida y, cuando hace falta, con medicamentos que inducen la ovulación.
El síndrome acompaña varias etapas de la vida. Se da seguimiento aunque ya no estés buscando embarazo, porque tiene implicaciones metabólicas.
He visto a muchas mujeres cargando durante años un diagnóstico que nunca se confirmó. Revisar si realmente lo tienes es el primer paso. Dr. Lorenzo González Berchelmann
El síndrome de ovario poliquístico es una de las causas de infertilidad que mejor responde al tratamiento. La mayoría de las mujeres con este diagnóstico logra embarazarse.
Lo que casi siempre falta es el diagnóstico bien hecho y un plan que corresponda a lo que estás buscando en este momento de tu vida.
Preguntas frecuentes
Se necesitan al menos dos de tres criterios: ciclos irregulares o falta de ovulación, signos clínicos o de laboratorio de exceso de andrógenos, y la imagen característica en el ultrasonido. Un ultrasonido por sí solo no es suficiente para el diagnóstico.
En mayo de 2026, un consenso internacional en el que participaron más de cincuenta organizaciones médicas y de pacientes cambió el nombre a síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP; PMOS en inglés). El nombre anterior daba a entender que se trataba de quistes en el ovario, y no es así: lo que se ve en el ultrasonido son folículos normales en mayor número. El nuevo nombre describe lo que realmente es, un trastorno hormonal y metabólico. Es solo un cambio de nombre: los criterios para diagnosticarlo y el tratamiento no cambian, y durante el periodo de transición se seguirán usando los dos términos.
Sí. Es una de las causas de infertilidad que mejor responde al tratamiento. En la mayoría de los casos la ovulación se recupera con cambios de estilo de vida y, cuando hace falta, con medicamentos para inducirla.
No desaparece, pero se controla muy bien. Los síntomas y los ciclos mejoran con el tratamiento adecuado, y el manejo se ajusta según la etapa de la vida en la que estés.
No necesariamente. Muchas mujeres sanas tienen ovarios con múltiples folículos, sobre todo cuando son jóvenes. Sin ciclos irregulares ni exceso de andrógenos, esa imagen por sí sola no hace el diagnóstico.
Se asocia con frecuencia a resistencia a la insulina, que dificulta bajar de peso. No todas las mujeres con el síndrome tienen sobrepeso, y no todas las que tienen sobrepeso lo tienen.
Vale la pena revisar si el diagnóstico está bien hecho, y qué significa para lo que estás buscando ahora.