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Dr. Lorenzo González Berchelmann · Ginecología, Obstetricia y Biología de la Reproducción

Reserva ovárica

Edad y fertilidad: qué cambia realmente a los 30, 35 y 40

La edad es el factor que más pesa en la fertilidad y, al mismo tiempo, el peor explicado. Ni a los 35 se cae un precipicio, ni a los 42 se acaba todo.

Por Dr. Lorenzo González Berchelmann Actualizado en septiembre de 2026 7 minutos de lectura
Pareja en casa mirando hacia la ventana

Cambian dos cosas, no una

Cuando se habla de edad y fertilidad casi siempre se mezclan dos fenómenos distintos, y separarlos ayuda a entender lo que pasa.

El primero es la cantidad de óvulos. Naces con todos los que vas a tener y ese número solo baja. Eso es lo que mide la reserva ovárica.

El segundo es la calidad, es decir, la proporción de óvulos con la información cromosómica correcta. Esta baja de forma más marcada a partir de los 35 y explica por qué aumentan tanto la dificultad para embarazarse como el riesgo de pérdida.

Son independientes. Se puede tener buena reserva y mala calidad, y también al revés. Por eso un solo número nunca cuenta la historia completa.

Década por década

Los promedios describen poblaciones, no personas. Sirven para ubicarse, no para predecir un caso individual.

  • Antes de los 30. Es el periodo de mayor probabilidad por ciclo. Si después de un año no hay embarazo, lo que corresponde es estudiar, no esperar más.
  • De 30 a 35. El descenso es gradual y suave. El plazo de un año sigue siendo razonable si no hay señales de alerta.
  • De 35 a 40. La pendiente se hace más pronunciada, sobre todo por la calidad. El plazo se reduce a seis meses y conviene no encadenar tratamientos lentos.
  • Después de 40. El embarazo espontáneo sigue siendo posible, pero la probabilidad por ciclo es baja y el riesgo de pérdida es más alto. Aquí el tiempo es el recurso más escaso.

Qué mide —y qué no mide— la reserva ovárica

La reserva ovárica se estima con dos datos: la hormona antimülleriana en sangre y el conteo de folículos antrales por ultrasonido. Juntos dan una idea de cuántos óvulos quedan disponibles.

Aquí está el malentendido más común: la reserva ovárica no mide la calidad de los óvulos ni predice si vas a lograr un embarazo. Una antimülleriana baja no significa que no puedas embarazarte de forma espontánea.

Lo que sí predice bien es la respuesta a la estimulación en un tratamiento: cuántos óvulos se podrían obtener en un ciclo de fertilización in vitro. Para eso es un dato valiosísimo, y para eso se pide.

Una reserva baja a los 30 años tiene un significado distinto que la misma cifra a los 40. El número siempre se lee junto con la edad.

La edad del hombre también cuenta

Se habla mucho menos de esto. La fertilidad masculina también cambia con los años: la movilidad y la integridad del ADN de los espermatozoides disminuyen de forma gradual a partir de los 40 y tantos.

El descenso es mucho más lento que el femenino y no hay un punto de corte comparable. Pero cuando ambos miembros de la pareja pasan de los 40, los dos factores se suman, y vale la pena tenerlo presente al planear.

Qué se puede hacer con tiempo

Si sabes que quieres ser madre pero no ahora, lo más útil es tener información temprana. Una valoración a los 30 o 32 años no compromete a nada y te dice dónde estás parada.

La congelación de óvulos es una opción para quien quiere posponer, y funciona mejor mientras antes se haga, porque se congela la calidad que tienes hoy, no la que tendrás después. Es una decisión personal y cara, y merece conversarse sin presión comercial.

Y si ya estás buscando, el consejo práctico es el mismo de siempre: no dejes correr los plazos. Un año antes de los 35, seis meses después. El tiempo es la variable sobre la que sí tienes control.

Dr. Lorenzo González Berchelmann
Dr. Lorenzo González Berchelmann Ginecólogo, obstetra y biólogo de la reproducción en Monterrey. Subespecialidad en Biología de la Reproducción Humana con aval de la UNAM. Cédula profesional 5487542.

Preguntas frecuentes

Otras dudas frecuentes sobre edad y fertilidad.

¿A qué edad baja la fertilidad de la mujer?

El descenso es gradual desde los 30 y se vuelve más pronunciado a partir de los 35, principalmente por la calidad de los óvulos. No existe un corte brusco a ninguna edad: es una pendiente que se inclina.

¿Qué es la reserva ovárica y cómo se mide?

Es la cantidad de óvulos disponibles en los ovarios. Se estima con la hormona antimülleriana en sangre y el conteo de folículos antrales por ultrasonido. Ambos se interpretan siempre junto con la edad.

¿Una antimülleriana baja significa que no puedo embarazarme?

No. La reserva ovárica mide cantidad, no calidad, y no predice el embarazo espontáneo. Lo que predice bien es cuántos óvulos se obtendrían en un ciclo de estimulación, por eso es útil al planear un tratamiento.

¿Puedo embarazarme después de los 40?

Sí, el embarazo espontáneo sigue siendo posible, aunque la probabilidad por ciclo es baja y el riesgo de pérdida es mayor. A esta edad conviene una valoración temprana para no perder tiempo en tratamientos escalonados.

¿La edad del hombre afecta la fertilidad?

Sí, aunque de forma más lenta y sin un punto de corte definido. A partir de los 40 y tantos disminuyen gradualmente la movilidad y la integridad del ADN de los espermatozoides. Cuando ambos pasan de los 40, los dos factores se suman.

¿Vale la pena congelar óvulos?

Puede ser una opción para quien quiere posponer la maternidad. Funciona mejor mientras antes se haga, porque se preserva la calidad que se tiene en ese momento. Es una decisión personal que conviene conversar sin presión.

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